La advertencia desde Viena

Martin Kocher, jefe del Banco Central de Austria y miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), emite una clara advertencia: unos precios del petróleo persistentemente altos podrían obligar al BCE a endurecer aún más su política monetaria, según Financial Times (ft.com).

Kocher afirma que el riesgo de que la inflación se mantenga elevada con el tiempo ha aumentado notablemente en los últimos meses en comparación con estimaciones anteriores. La declaración llega en un momento en que los precios de la energía se han convertido de nuevo en un factor de incertidumbre para la política monetaria en la eurozona, tras un periodo en el que el BCE ha señalado que el pico de los tipos de interés podría haber sido alcanzado.

El riesgo de una inflación elevada es mayor ahora que hace unos meses

Cabe destacar que esta declaración proviene de un único alto cargo de un banco central, y no del comité de política monetaria oficial del BCE. Estas declaraciones individuales de los miembros del consejo suelen interpretarse como intentos de influir en las expectativas del mercado antes de las reuniones formales sobre tipos de interés, y deben leerse con esa salvedad.

Alto cargo del BCE advierte: Un alto precio del petróleo podría forzar nuevas subidas de tipos - Bilde 1

Por qué el precio del petróleo pesa tanto

Históricamente, el precio del petróleo ha sido uno de los canales más directos a través de los cuales la inflación se contagia a la economía real: mediante los precios de los combustibles, los costes de transporte y los costes de producción de bienes. Cuando los precios de la energía aumentan, la presión sobre el índice de precios al consumo y sobre la base de costes de las empresas aumenta simultáneamente, lo que dificulta que los bancos centrales distingan entre impulsos inflacionarios temporales y permanentes.

Para el BCE, que ya ha dedicado varios años a reducir la inflación hacia su objetivo del 2 por ciento, un nuevo repunte de precios impulsado por el petróleo representa el riesgo de tener que volver a hacer el trabajo, con las consecuencias que ello conlleva en términos de tipos para hipotecas, préstamos empresariales y rendimientos de la deuda pública en toda la eurozona.

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La perspectiva noruega

Para Noruega, el panorama es más complejo que para la mayoría de los demás países europeos. Como exportador neto de petróleo, la economía noruega y los ingresos estatales se benefician de unos precios del petróleo más altos, mientras que los hogares y las empresas pueden experimentar simultáneamente un aumento de los costes debido a la inflación importada y a una evolución más fuerte de la corona o de los tipos de interés.

Norges Bank sigue de cerca lo que hace el BCE, ya que las decisiones sobre los tipos de interés en la eurozona afectan al diferencial de tipos con respecto a la corona noruega y, por tanto, al tipo de cambio de la moneda. Si el BCE se ve obligado a subir aún más los tipos debido al precio del petróleo, también podría ejercer presión sobre Norges Bank para que frene sus propios recortes de tipos y evite así una mayor depreciación de la corona.

Lecciones del ciclo de endurecimiento anterior

La historia ofrece una pista de lo mucho que está en juego si los bancos centrales se ven obligados a endurecer fuertemente su política de nuevo. Durante las agresivas subidas de tipos de la Reserva Federal desde marzo de 2022 hasta julio de 2023 —en las que el tipo de interés oficial se elevó desde cerca del 0 por ciento hasta el 5,25–5,50 por ciento en once tramos—, las clases de activos de riesgo sufrieron un colapso generalizado.

72%
caída en la capitalización del mercado cripto global 2021–2022
5,50%
tipo de interés oficial máximo de la Fed
65.000 mill.
de dólares retirados del mercado de 'stablecoins'

El valor total del mercado de criptomonedas cayó desde unos 3 billones de dólares en noviembre de 2021 hasta aproximadamente 820.000 millones de dólares en diciembre de 2022, según los datos citados por la firma de análisis Kaiko y The Block. Bitcoin cayó desde unos 47.000 dólares a principios de 2022 hasta menos de 16.000 dólares en noviembre del mismo año. Al mismo tiempo, la liquidez en el mercado se secó: la oferta agregada de stablecoins —el combustible mismo para el comercio de criptomonedas— se redujo en unos 65.000 millones de dólares durante 18 meses consecutivos, según los análisis de Kaiko.

Las subidas de tipos no solo retiran capital de las acciones y los bonos, sino que secan la liquidez que mantiene a flote los activos de riesgo

El panorama actual del mercado

A diferencia de 2022, los mercados se encuentran ahora en una fase de apetito por el riesgo (risk-on). Bitcoin cotiza en torno a los 77.200 dólares y el índice Fear & Greed se sitúa en 63 de 100, lo que indica que los inversores están generalmente dispuestos a asumir riesgos. Una eventual nueva ronda de subidas de tipos por parte del BCE —impulsada por el precio del petróleo y el temor a la inflación— pondrá a prueba esta disposición al riesgo, ya que la historia demuestra que una política monetaria más restrictiva suele golpear a las clases de activos más arriesgadas con mayor dureza y rapidez.

Queda por ver si la advertencia de Kocher es compartida por la mayoría en el Consejo de Gobierno del BCE, o si sigue siendo una opinión aislada de uno de los miembros más temerosos de la inflación. Es probable que los mercados escuchen atentamente las próximas declaraciones de otros altos cargos de bancos centrales y la evolución del precio del petróleo en el futuro.