TL;DR

  • La tasa a diez años de Japón alcanzó el 3 por ciento el martes — el nivel más alto en 30 años
  • El Banco de Japón ha desmantelado gradualmente su política de tasas de interés ultralaxa desde marzo de 2024
  • El aumento de las tasas amenaza el llamado sistema de carry trade del yen que ha inyectado liquidez global durante décadas
  • Los activos de riesgo, incluidas las acciones y las criptomonedas, podrían verse bajo presión con una normalización continua

Umbral histórico superado en Tokio

La tasa de interés japonesa a diez años superó el lunes el tres por ciento por primera vez desde 1996, según datos citados por Seeking Alpha. Este movimiento no es solo un hito técnico, sino que marca un cambio fundamental en una economía que durante más de dos décadas ha sido sinónimo de tasas de interés cercanas a cero y una estimulación masiva del banco central.

El Banco de Japón (BoJ) introdujo en 2016 la llamada política de Control de la Curva de Rendimientos (YCC), que mantuvo la tasa a diez años anclada cerca de cero por ciento mediante compras activas de bonos. El objetivo era combatir la deflación y estimular el crecimiento. Esa política ahora está, en la práctica, desmantelada.

Tasas de interés japonesas en su nivel más alto desde 1996 — alertan sobre turbulencias globales - Bilde 1

De tasas cero a la normalización

El cambio fue gradual. En diciembre de 2022, el BoJ amplió el corredor de tasas para la tasa a diez años de más/menos 0,25 a más/menos 0,50 puntos porcentuales, una primera señal de cambio de dirección. En marzo de 2024, el banco central abolió formalmente tanto la tasa de interés negativa como el marco YCC, y fijó la tasa de política entre cero y 0,1 por ciento.

Desde entonces, el BoJ ha reducido su balance en aproximadamente 407 mil millones de dólares al disminuir las compras de bonos, según datos de investigación citados por Seeking Alpha. Se trata de un ajuste significativo de liquidez, y los mercados lo están notando.

3%
Tasa japonesa a 10 años (la más alta desde 1996)
$407 mil millones
Reducción del balance del BoJ desde principios de 2024
Tasas de interés japonesas en su nivel más alto desde 1996 — alertan sobre turbulencias globales - Bilde 2

La máquina del carry trade bajo presión

Durante décadas, las bajas tasas de interés japonesas han hecho posible lo que se conoce como carry trade del yen: los inversores piden prestado yenes a un costo cercano a cero y colocan el dinero en activos de mayor rendimiento en otras partes del mundo. La magnitud es discutida, pero las estimaciones varían de uno a más de 14 billones de dólares en exposición, lo que algunos analistas denominan la «materia oscura» de los mercados financieros, con efectos gravitacionales apenas visibles pero cruciales.

Cuando las tasas de interés japonesas suben, la rentabilidad de esta estrategia se debilita. Los inversores se ven obligados a pagar la deuda en yenes, lo que implica la venta de activos de riesgo y la repatriación de capital a Japón. Este es un mecanismo que históricamente ha desencadenado turbulencias en los mercados globales.

Cada subida importante de tasas por parte del BoJ desde 2024, según datos de análisis, ha provocado fuertes olas de corrección en el mercado de criptomonedas.

Activos de riesgo en la zona de peligro

La conexión entre la política monetaria japonesa y los activos de riesgo globales está bien documentada. Según investigaciones relacionadas con el tema, Bitcoin se mueve al ritmo de la liquidez global más del 83 por ciento del tiempo en cualquier período de doce meses, una correlación más alta que cualquier otra clase de activos importante.

Cuando la liquidez se restringe, son típicamente los llamados activos periféricos —criptomonedas, mercados emergentes, acciones especulativas— los que se venden primero, mientras el capital busca refugio. El analista Shanaka Anslem Perera ha descrito esto como una fuga clásica de la periferia al centro.

El OSEBX y las empresas exportadoras noruegas no son inmunes: un yen más fuerte y una mayor volatilidad en las tasas de interés globales pueden afectar los cruces de divisas y el apetito por el riesgo también en el mercado noruego, aunque la exposición directa sea limitada.

¿Qué sigue?

La pregunta que los actores del mercado se hacen ahora es si el BoJ continuará la normalización o pisará el freno si la agitación en los mercados globales aumenta. El banco central equilibra la necesidad de restaurar el margen de maniobra de la política monetaria y el riesgo de desencadenar una fuga de capitales desestabilizadora.

Algunos analistas también señalan una dimensión a más largo plazo: si los inversores pierden la confianza en la capacidad de los bancos centrales para controlar la inflación y la deuda pública, Bitcoin podría fortalecerse con el tiempo como una alternativa de almacenamiento de valor no estatal. Pero esta es una tesis incierta y controvertida, y el panorama a corto plazo apunta en la dirección opuesta.

El curso futuro dependerá en gran medida de si la inflación japonesa persiste y le da al BoJ el mandato para un mayor ajuste, o si la agitación global frena el proceso.